viernes, 18 de marzo de 2016

Actividades para conocer nuestro propio cuerpo

¡Hola a todos!

En esta entrada, publicaré algunas de las actividades que se pueden llevar a cabo con los niños con el objetivo de que conozcan su propio cuerpo. Si se os ocurre alguna más, publicad un comentario!

Un saludo.
Andrea.

Las diferentes actividades que se presentan a continuación pertenecen a un Programa de educación sexual para un centro de menores en Asturias en el año 2007. Sus autores son Mercedes García y Óscar Suárez y son las siguientes:

-             Tenemos partes del cuerpo y tenemos que pegarlas en una hoja de papel, donde se encuentra dibujado la silueta de un cuerpo humano, diferenciando entre hombres y mujeres.
-             Mirarse en el espejo, identificando las partes del cuerpo.
-             Mirar fotografías de personas y pensar diferencias entre los hombres y las mujeres para, después, comentarlas con los demás compañeros y el profesor.

-             En grupo, dibujar la silueta del cuerpo de un compañero en papel grande (suficiente para que quepa el niño que van a dibujar) para, después, identificar las partes del cuerpo.

jueves, 17 de marzo de 2016

Vídeo: partes del aparato reproductor femenino y masculino

¡Hola a todos!

En este vídeo que os presento, una abuela le cuenta a sus hijos cómo se llaman las partes del cuerpo de los niños y de las niñas y mucho más.

Un saludo.
Andrea.



lunes, 14 de marzo de 2016

El autoerotismo infantil

¡Hola a todos!

¿Sabeis lo que es el autoerotismo infantil? Seguro que una idea sí que os viene a la cabeza.

Según Mateo – Morales y Represas (2007), el autoerotismo es la capacidad para encontrar el placer en el propio cuerpo. En primer lugar, lo descubre estimulándose la boca cuando es un bebé y lo demuestra cuando se lleva objetos a la boca para succionarlos y chuparlos. En segundo lugar, a los dos años se da placer cuando retiene y expulsa los esfínteres y es entonces cuando empieza a explorar sus genitales, manipulándolos y tocándolos. Sin embargo, entre los tres y cinco años esta conducta se normaliza y a partir de los seis, ésta disminuye o solamente se practica en la intimidad, cosa que aumenta cuando entran en la pubertad. Entonces, esta manera de autoerotismo se llama “masturbación infantil” y tiene como objetivo conocer más el cuerpo propio y las sensaciones satisfactorias que produce.

Por otro lado y en referencia a los padres, según Moreno y López (2001), estas situaciones se deben tomar de la manera más natural posible, de manera que no deben reñir al niño ni enfadarse si lo ven masturbándose ni tampoco estar pendientes de ver cuando lo hace para proponerle otras cosas como, por ejemplo, “vamos a jugar con los coches”.

Por otra parte, como manifiesta López (2005), hay una serie de condiciones de salud que se deben cumplir para que la masturbación se considere una conducta sana y son las siguientes:

-          Que tengan autocontrol.
-          Llevarlo a cabo en la intimidad.
-          No masturbarse para llamar la atención de las personas.
-          Solucionar la tensión y la excitación sexual de manera que no tengan que repetirlo.
-          Masturbarse higiénicamente y sin objetos que puedan resultar peligrosos para su salud.
-          No masturbarse por que sientan un picor o tengan una infección.
-          Que no sientan culpa por el hecho de masturbarse porque es una conducta normal que debe ser aceptada.

Según Gil (1978), lo que sí pueden evitar los padres y educadores es que el niño tenga por costumbre tocarse; es decir, que lo convierta en un hábito. Algunas de las causas que pueden generar esta conducta son las siguientes:

-        Que los niños tengan una escasa limpieza o que lleven una ropa excesivamente holgada o ajustada, lo cual hace que se produzca irritación en algunas zonas del cuerpo, entre ellas, los genitales. Por ello, se debe prestar atención al aseo personal del niño.
-                 Otra cosa es que los niños tengan una sensación de soledad, de aislamiento o de insatisfacción. En conclusión, que sientan que les falta el cariño y los cuidados de su madre. Esto traerá como consecuencia que el niño se toque y se autoexplore por el hecho de mitigar su soledad y entretenerse.

Hay que intentar evitar estas dos consecuencias y, en el caso de que el niño se empiece a explorar demasiado, tendremos que distraerle con otras cosas, como los juguetes, por ejemplo (Gil, 1978).

Por otro lado, Moreno y López (2001) afirman que una ventaja de la masturbación infantil es que les ayuda a comprender mejor su propio cuerpo.

Otra experiencia que se puede dar en estas edades es la erección del pene del niño. Este hecho también entra dentro de la normalidad. Los padres, cuando ven este hecho, tienden a darle demasiada importancia y se preocupan demasiado, pero no deben hacerlo. De todas maneras, tienen que evitar que el niño se toque excesivamente el pene en erección y, a la vez, distraerle ocupándole las manos en otras cosas y con otros juguetes (Gil, 1978).

Por último, Moreno y López (2001) afirman que a la edad de entre tres y cinco años, los niños no están sujetos a los dictados de la sociedad, por lo que pedirán a los adultos que les enseñe su cuerpo, por el simple hecho de que sienten curiosidad. Por parte de los padres, esto no debe ser reprochado ni tampoco burlarse o castigar a los niños cuando se puede resolver la situación de otra manera.


En conclusión, no debemos castigar conductas que son perfectamente normales como de la que se acaba de explicar. Por el contrario, deberíamos decirles que pueden practicarlo con libertad, pero respetando algunas normas como, por ejemplo, no practicar la masturbación delante de otras personas porque eso se hace en la intimidad. Sin embargo, según López (2005), si esta conducta no se practica de la manera correcta, siempre podemos recurrir a las técnicas de autocontrol o sacar al niño de la clase o del salón para que pueda ver que esas conductas no se practican delante de otras personas o ver si sufre alguna infección o picor, etc.

La etapa de los "por qué"

¡Hola a todos!

La etapa de los "por qué" seguramente os sonará de algo. Es esa etapa en la que los niños preguntan tanto o, al menos, nos da esa impresión.

Así es como evoluciona:

Esta etapa comienza aproximadamente a los tres años.

Cuando el niño pregunta alguna cuestión, por norma general siempre se debe responder con la verdad y de forma sencilla. Por otro lado, también es importante la actitud con la que se cuentan las cosas (Moreno y López, 2001) y que, según Gil (1978), los padres mantengan informados a la otra persona para ponerse de acuerdo en las respuestas que les dan a sus hijos, de manera que éstos no se sientan confusos ante la información y, sobre todo, llamar a los elementos de la anatomía humana por su nombre, para evitar complicaciones innecesarias. De todas maneras, cuando el niño hace sus primeras preguntas, no importa mucho quien de los dos responda (el padre o la madre), pero tienen que tener en cuenta que la educación de su hijo forma parte de los dos.

Según Mateo – Morales y Represas (2007), López (2005) y Moreno y López (2001), la actitud contiene diferentes aspectos:

-         Aceptar el tema de conversación con naturalidad y aceptar la sexualidad como un proceso más de desarrollo en los niños.
-          Es necesario estar informado sobre estos aspectos de la educación sexual.
-    Debemos tener en cuenta que a veces los niños no preguntan directamente, pero por su conducta de observación y curiosidad podemos interpretarlo como preguntas.
-          Antes de responder a las cuestiones que nos plantean, debemos informarnos de lo que sabe el niño para partir de ese punto.
-        Las respuestas que demos deben ser lo más claras y sencillas posibles, siempre contestando con la verdad. No se debe modificar la información ni ocultarla.
-       La actitud debería ser abierta y responder sin prejuicios, mostrando el debido interés con el objetivo de que el niño esté confiado y promoviendo la comunicación.
-       Observar las revistas, los programas de televisión, las películas, etc. para verificar que sean contenidos adecuados para que los vean.
-       Se debe hablar bien de los dos sexos y hacer ver al niño o la niña que ser hombre o mujer es una cosa buena.


              A los tres años

Las primeras preguntas que realizan los niños suelen ir dirigidas a la anatomía entre el hombre y la mujer; es decir ¿por qué los niños tienen pene y las niñas, vulva? ¿por qué a los niños les cambia la voz? ¿por qué los niños usan pantalones y las niñas, falda?, entre otras (López, 2005).

Según Gil (1978), si hay más niños en la familia (como un hermano o hermana) es más probable que empiecen con este tipo de preguntas más temprano. La respuesta que se le podría dar sería que los niños tienen pene y las niñas, vagina y dejarles claro que todos los niños y niñas son así. Tampoco hay que contestar que las niñas les falta el pene porque lo interpretarían como un error, por lo que pueden pensar que éstas son inferiores a los niños y como consecuencia, podemos encontrar niñas que tienen un complejo de la falta del pene. Por lo tanto, hay que dejarles claro que los niños y las niñas son diferentes, al igual que los adultos y esto es normal.

Además de las cuestiones que suelen plantear respecto a la sexualidad, según Mateo – Morales y Represas (2007), también preguntan por absolutamente todo (por qué la luna es redonda, por qué el sol brilla tanto, por qué hace ruido el reloj…). Respecto a esto, aunque la respuesta sea difícil de explicar, lo mejor siempre es responder lo más simplemente posible, no dejar nunca una pregunta sin contestar y, sobre todo tratar de no perder la paciencia. También tenemos que intentar no transmitir a los niños que no nos interesa en absoluto las dudas que pueda plantearse porque entonces dejará de preguntar. Además, Gil (1978) afirma que las respuestas deben ser concretas porque los niños, a estas edades, tienen problemas concretos como, por ejemplo, dónde está su hermano antes de que nazca o la diferencia entre las anatomías masculina y femenina, mencionada anteriormente.

 A los cuatro años

En estas edades, pueden empezar a preguntar por su origen. La razón de que empiecen a realizar estas cuestiones puede ser el embarazo de la madre o de algún familiar cercano, contenido que aparece en la televisión, comentarios o el nacimiento de algún niño que conozcan. Si tenemos alguna duda de cómo contestar a estas preguntas, se puede intentar responderlas o se puede buscar información sencilla para explicársela al niño (López, 2005).

 A los cinco años

Los niños se interesan más por saber de dónde vienen, cuál es el origen de su vida. Ahora no solo les interesa con saber que viene del ser humano, sino cómo se introducen los bebés en la barriga de la mamá. Además, tampoco se conforman con una respuesta sencilla y rápida, sino que siguen formulando más interrogantes. Entonces, se debe responder en la medida que el niño pregunte. Por ejemplo, se les debe explicar la función tanto del padre como de la madre en la concepción. Entonces, les diríamos que para tener un bebé se necesitan un padre y una madre (Mateo – Morales y Represas, 2007).

Como dato importante, algo muy perjudicial para los niños es contestarles que los niños vienen con la cigüeña, de París, que están en el corazón de mamá, etc. (Gil, 1978)

¿Cómo hablamos con los niños sobre su sexualidad?

¡Hola a todos!

Para todos aquellos que dudáis de cómo hablar con los niños del sexo y de todo lo que implica aqui van una serie de pautas que os ayudarán.

Resulta un poco dificultoso hablar de la sexualidad con adolescentes si no se ha preparado este camino durante la infancia (Moreno y López, 2001). Además, Villamarzo (1999) afirma que es un derecho que el niño conozca los detalles de su sexualidad y es uno de los deberes fundamentales de los educadores y padres porque sirve para el desarrollo de su personalidad una vez que llegue a la adultez. También dice que cuando un niño nos pregunta algo relacionado con este tema, sentimos una fuerte necesidad de contestar y resolver las dudas que pudiera tener.

Por otro lado, a algunos padres o educadores les puede dar miedo que la información que transmitan pueda hacer daño a los niños (Villamarzo, 1999), pero esto no es así, puesto que éstos sienten una sana curiosidad por saber las cosas y es mejor hablarles con la verdad que decir mentiras que pudieran perjudicarles más seriamente.

No obstante, se puede observar cómo algunas creencias hacen que las personas que tienen un contacto con la sexualidad de los niños, sientan que todo lo relacionado con ello es malo o de alguna manera no deberían ser las cosas así o que es antinatural presenciar situaciones como esas.

Los niños deben adaptarse a la actualidad que nos rodea porque en este momento existen familias diferentes que contienen un solo padre o madre, que las personas que los estén cuidando sean los dos del mismo sexo, etc. Los niños necesitan comprender por qué pasa esto, por qué esas familias se encuentran estructuradas de esa manera y, por otra parte, debemos hacerles entender que hay que respetar a esas familias pensando que son iguales a otras, pero con evidentes diferencias (Millagón, Palop, Marassi y Díaz, 2007). Para ello, hay que responderles siempre con la verdad, sin ninguna palabra que les pueda llevar a un error, lo cual sería una consecuencia negativa para su desarrollo, como ya se ha afirmado anteriormente.

Moreno y López (2001) dicen que en vez de regañar a los niños por las conductas que realizan es mejor crear un clima que permita la comunicación para que, según Mateo – Morales y Represas (2007), éste se sienta cómodo hablando de la sexualidad abiertamente. Parte de este clima, según Bembirre y Montes (2010) lo genera la naturalidad con que se expliquen los conceptos que necesitan saber los niños. Por ello, se debe adecuar el lenguaje verbal y no verbal, respondiendo a las preguntas que nos formulen adecuándolas a la edad que tengan, de forma coherente y regulando el contenido.

Cuando hablamos sobre la sexualidad, si no tenemos cuidado podemos transmitir una idea equivocada sobre ésta. Por lo tanto, debemos tener cuidado con las palabras que empleamos porque si no, transmitiremos ideas y prejuicios que no son buenos para los niños (Mateo – Morales y Represas, 2007). Algunas de estas consecuencias según Villamarzo (1999) son las siguientes:

-     Que el niño viva de manera negativa su sexualidad por no haber hablado con él en ningún momento de su vida. Entonces, la persona adulta en la que se convierta ese niño sentirá que la sexualidad es algo sucio o negativo.
-      Que el niño se sienta inseguro consigo mismo; es decir, no se siente a gusto en su propio cuerpo y no lo acepta totalmente.
-         Que el niño no disfrute de la afectividad entre adultos como consecuencia de no disfrutar de la sexualidad, puesto que afectividad y sexo van unidos indisolublemente. En su lugar, aparecerá una afectividad de tipo intelectual, que consiste en una búsqueda de uno mismo mezclada con un punto narcisista. Sin embargo, no solo quedan bloqueados los sentimientos positivos, sino también los negativos, como la agresividad. En este caso, uno se mantiene reprimido, mientras que el otro se incrementa. Entonces, la agresividad se incrementa porque el niño no puede disfrutar de su afectividad con otra persona.

No es necesario decir que cuando los niños conocen la sexualidad desde que son muy jóvenes, estas consecuencias negativas se convierten obviamente en positivas (Villamarzo, 1999).

Refiriéndonos al momento más adecuado para hablar a los niños sobre la sexualidad, Mateo – Morales y Represas (2007) afirman que el niño tiene su propio ritmo de aprendizaje y es él el que nos indica cuando es ese momento, pero dicen que este momento es cuando el niño siente el interés por saber sobre estas cosas y no debemos desaprovechar estas situaciones en las que tiene ese interés. De todas formas, si en ese momento no podemos responder a las cuestiones que nos plantean lo mejor es comprometerse a responderlas lo antes posible y explicarle al niño porque en ese momento no puede dársele esa explicación. De no llevar a cabo estos pasos, puede perderse esa confianza que ya han ganado los padres con sus hijos.

Gil (1978) alega, además, que la persona adulta no debe suscitar al niño preguntas sexuales si el infante no se encuentra preparado porque, si éste y los padres tienen una relación basada en la confianza no tendrán ningún problema con el surgimiento de estas preguntas.

Villamarzo (1999) opina que solamente se debería responder a lo que pregunta el niño y no darle más información para la que no está preparado. Además, no debemos ceder a los niños las dudas que tengamos nosotros mismos con la sexualidad, de manera que éstas se sumen a las que ya poseen los alumnos o hijos. Para evitar este último punto, debemos estar atentos a las dudas que van surgiendo y conocer a los niños de manera que sepamos qué información podría inquietarle.

Por otro lado, según Mock (2005), las experiencias que se den en el hogar afectan a numerosos elementos como el tener una intimidad emocional o disfrutar de la sexualidad libremente o la actitud que mantengan los padres y cuidadores frente a las situaciones que se den con los niños. También los padres deben hacer ver la sexualidad como un aspecto positivo.

En conclusión, cuando hablamos de sexualidad no nos referimos solamente al coito y los genitales, sino que la sexualidad viene dada por la afectividad, el apego y el desarrollo sexual y estos elementos son necesarios para el desarrollo del ser humano. Por otro lado, para poder tener y disfrutar de las relaciones interpersonales se debe llegar a ser personas sexualmente sanas, con una afectividad adecuada y correcta, tener una buena autoestima y una determinada habilidad social para poder tratar a los demás (Campos, 2003).


En este documento, voy a hacer referencia a unas etapas destacadas en la educación sexual y son las siguientes:

VIDEO "Pablito y Virginia"

¡Hola a todos!

Esta vez encontré otro vídeo que explica perfectamente los interrogantes de los niños. Pablito y Virginia son dos niños que están jugando al balón cuando algo le ocurre a Pablito. ¿Quieres verlo? Pues continua la historia en el vídeo que te presento.

Es el siguiente:
http://www.bebesymas.com/educacion-infantil/pablito-y-virginia-dibujos-animados-sobre-educacion-sexual-para-ninos

Un saludo.
Andrea.

VIDEO "Educación para la sexualidad"

¡Hola a todos!

Esta entrada estará presidida por un vídeo que se llama "Educación para la sexualidad". Dura unos cinco minutos, así que os animo a verlo.
Me gustaría que me comentaran opiniones sobre dicho vídeo.

El vídeo es el siguiente:

Un saludo.
Andrea.